Taller de bioconstrucción. aSecas

Durante el mes de Junio, he impartido junto con mi compañera Libertad Vialas, un taller de 30 horas de bioconstrucción y baño seco, en una finca rústica de Losar de la Vera (Cáceres), financiado por el centro de Formación del Medio Rural de Navalmoral de la Mata.

Durante el curso hemos auto-construido un baño seco con materiales reciclados y del entorno. El objetivo del taller es que se aprendiera a construir con diferentes técnicas y que los participantes sacasen ideas para sus construcciones. Además de crear espacios de debate, encuentro e investigación.

La finca, ARTEMISA, ha sido la receptora del taller, un lugar mágico con muchas posilibilidades.


El grupo, primeras impresiones: Para comenzar el taller, hicimos una pequeña dinámica donde cada uno de los participantes tenía que elegir un material de construcción con el que se sintiera identificado, de esta forma rompimos el hielo para que comenzaran a hablar entre ellos y además, nos sirvió para organizar tres grupos de trabajo.
Cimentación: Nos encontramos en un terreno de tierra arenosa con abundancia de piedra de granito, al tratarse de una construcción muy pequeña, no necesitaríamos cimentación, pero realizamos una cimentación corrida de 40x50 de piedra en seco, para que los participantes vean cómo se realiza.

Una alternativa hubiera sido una cimentación y sobrecimentación con neumáticos reciclados.


Algunos contratiempos: Durante las primeros días estuvimos huyendo de algunas tormentas

La convivencia: Durante el taller hemos tenido muchos momentos para compartir y repensar algunos detalles constructivos.

Forjado sanitario con palets reciclados: el forjado quedará separado del suelo para evitar la humedad por capilaridad.

El acabado del forjado lo hemos hecho con unos tableros machihembrados reciclados de otra obra. 

Estructura de madera: Construiremos una estructura de vigas y pilares de madera. Por motivos de tiempo compramos estas piezas de las medidas que necesitábamos. Pero para posteriores obras podría ser con maderas recicladas de postes de teléfono, troncos naturales, o acoplando maderas de palets.
Preparando mezcla de cera de abeja, aceite de linaza y esencia de trementina para proteger la madera.








































Bahareque: colocamos un entramado de cañas, que tienen la función de encofrado perdido para el barro.

La cubierta: La cubierta será una cubierta verde,pero no la realizamos durante el taller, solo dejamos colocado los tableros machiembrados para el cierre de la misma.
A la hora de elegir las plantas para esta cubierta, tenemos que tener en cuenta que sean especies rastreras con raíces no profundas y que no necesiten mantenimiento, por ello las más adecuadas serán las plantas crasas y luego en nuestro caso particular vamos a considerar la opción de introducir aromáticas como romero rastrero, tomillo, orégano y lavanda.

La cubierta tiene voladizos de 50 cm por todos sus lados para que las paredes estén protegidas de la lluvia.


El barro: Al trabajar con la tierra, tenemos que ver primero que tipo de tierra tenemos en nuestro terreno, para ello realizamos diferentes pruebas. Puedes ver más pruebas en el manual de construcción en tierra de Gernot Minke, nosotros realizamos las siguientes:


-Sedimentación: Es para ver las proporciones aproximadas de arena, arcilla y limo en nuestra tierra. Llena un frasco de cristal con un tercio de tierra y el resto con agua (se recomienza añadir una cucharada de sal para ayudar a la arcilla a que sedimente). Agita el bote hasta que esté bien mezclado.
Si en los primeros 10 minutos, se ve transparente el agua, es que no hay nada de arcilla en nuestra muestra. Habrá arcilla, si se ve el agua turbia y puede tardar varias horas en sedimentar.

-Lavado: Se toma una muestra de barro húmedo y se frotan las manos, si se sienten las partículas claramente, esto indica que el barro es arenoso o gravoso.
Las siguientes pruebas, las vamos a realizar con nuestra tierra y añadiéndole diferentes proporciones de arcilla, para ir encontrando la proporción que necesitamos para nuestra construcción.

-Pegajosidad: Toma un poco de barro húmedo entre tus dedos y aprieta. Si al separar los dedos sientes pegajosidad, es buena señal, ya que contendrá un porcentaje de arcilla.
Haz una bola del tamaño de una pelota de golf y aplástala contra la palma de tu mano. Si sigue pegada a tu mano cuando la giras y puedes abrir y cerrar varias veces sin que se caiga, es que contiene mucha arcilla.
Si cuesta eliminar la tierra lavándote las manos y se ven blanquecinas cuando se seca es arcilla, no limo. El limo desaparece con facilidad.

-Caída de la bola: Haz una bola del tamaño de una pelota de golf, la mezcla debe ser lo más seca posible y suficientemente húmedo para formar la bola. Deja caerla desde una altura de 1,5 m sobre una superficie plana.
Puede pasar lo siguiente:

.Si se agrieta, pero no se rompe en muchos trocitos, la muestra es adecuada.
.Si la bola se aplasta, contiene demasiada arcilla.
.Si se deshace totalmente, tiene demasiada arena, necesitará arcilla.

Voy localizando la proporción de tierra y arcilla que me interesa, y dejaré secar muestras que quiero seguir estudiando su resistencia. Puedo colocarlas sobre mi pared para probar también la adherencia a cada material.

Tendré en cuenta, que necesito una mezcla para el interior del bahareque, que no hace necesita mucha arcilla, y otras mezclas, con un contenido mayor en arcilla para los revocos.

Una vez estén secas mis muestras, probaré su resistencia rotura con las manos. Si la muestra se rompe fácilmente necesita más arcilla, si se agrieta demasiado al secarse, tiene demasiada arcilla. Si se deshace fácilmente al secarse le añadiré una pintura protectora o algún aditivo.



Puedo repetir las pruebas añadiendo la fibra, ya que con esta, la mezcla tendrá mucha más resistencia a flexión.

Amasado del barro: Una vez elegidas las proporciones adecuadas de tierra, arcilla y paja, proceso a su amasado.








La fase de trabajo con la tierra es ideal para que entren a formar parte del proceso l@s niñ@s, ya que no hay riesgos  y disfrutan mucho ya que se convierte en un juego muy divertido. 















Preparación de las botellas para colocar en las paredes de tierra.

Relleno del bahareque con mi mezcla, y situación de las botellas haciendo dibujos para la entrada de luz.








La paja: Para la construcción con balas de paja, lo ideal es trabajar con balas de pajas pequeñas, en nuestro caso tienen dimensiones aprox. 45 x 35 x 80 cm.


Factores más importantes a tener en cuenta:

-Humedad: Es muy importante que las balas de paja estén bien secas, ya que si no pueden aparecer hongos en su interior que podrían pudrirla.

-Densidad: Debemos tener una bala de paja comprimida. La densidad ideal de una bala de para su uso en un muro de carga de paja debe ser mayor de 90 kg/m³. Calcularemos la densidad dividiendo el peso de las balas de paja (kg) por el volumen de la misma (m³). Si no tengo la densidad adecuada, puedo prensarlas de forma manual. 

En nuestro caso,la paja solo es cerramiento, no tiene función portante, por lo que no nos preocupa tanto la densidad de las balas. Además, colocamos nuestras balas de canto, obteniendo un muro de 35 cm de espesor.
Imprimación de las balas de paja con lechada de arcilla
Chumberas maceradas para utilizar su baba como aditivo para revocos



Primera capa de revoco de pared de balas de paja


Y con una riquísima cena finalizaba este taller.


Muchas gracias a tod@s por estar!!!!!!






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3 comentarios:

  1. Magnifico reportaje, me ha encantado, muchas suerte con tus proyectos.

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  2. Gran trabajo, construyendo un futuro posible y sostenible, enhorabuena.

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